11.19
Aquellos de ustedes que escondieron abajo del colchon los dólares o decidieron hacer su vida en una moneda extranjera se deben haber deleitando con a la baja del peso en los últimos meses.
Un peso debil significa que tus dolares valen mas cuando compras carne, vino o cualquier cosa relativamente normal. Una entrada para el cine valía alrededor de $20.- pesos al 1 de julio, es decir el costo eran 6.62 dólares, mientras que en la actualidad la misma entrada va por alrededor de $ 6 dolares.
Desde principios de julio el peso se ha caido de 3,32 por dólar hasta los 3,02. La caida del peso gano velocidad a principios de Septiembre, cayen aproximadamente a razon de un centavo diario. El Banco Central de la Argentina supervisa la politica monetaria y el gobierno aplica los obvjetivos del tipo de cambio, estaba felices de dejar que el peso se deslice lentamente porque ya habia perdido terreno competitivo contra vecinos como el real de Brasil.
El debilitamiento del valor de la moneda de Brasil es especialmente perturbador para muchos en la Argentina pero sobre todo para el sector manufacturero y agricola, que temían que sus productos se vuelven menos atractivos en comparación con bienes similares del Brasil.
Entonces vino lo peor. El 21 de octubre el Presidente Cristina Fernández anunció sus planes para nacionalizar los fondos jubilatorios. La noticia asusto a los inversores, que empezaron a retirar dinero de los bancos para luego cambiarlo por dólares, cosa que profundamente arraigada en la psiquis argentina como una inversión de refugio en tiempos de crisis. Esto condujo a la caída de peso a un ritmo mucho más veloz, hasta que este se situara sobre los $3,38 de acuerdo con los datos del Banco Central de la Argentina.
El peso oscilo en torno a ese nivel por unos días hasta que el Banco Central, la agencia nacional de impuestos (AFIP) y la Comisión Nacional de Valores (CNV) inició el envío de inspectores a los principales bancos y casas de cambio. Antes de eso, los agentes del Banco Central habian “sugerido” a las casa de cambio a vendieran a ciertos niveles. Pero la politicas sugeridas probaron ser ineficientes para evitar que el peso continuara bajando. Por lo tanto, el gobierno disminuyo la capacidad de los banco y casa de cambio para evitar que estas comercien libremente. Esto se hiso para que tanto los banco como las casa cambio sintieran la presencia de los inspectores en la nuca, alegando que se estaban reforzando la aplicacion de las leyes reguladoras de la compra-venta de divisas.
Sea cual sea el caso, por estas y otras razones demasiado técnicas para mí, el peso detuvo la hemorragia de valor y regresó a 3.30 el 5 de noviembre. Desde entonces, el peso apenas se ha movido. El martes cayo al alrededor de los $3,32 y podría seguir disminuyendo aún más, aunque probablemente muy lentamente, y probablemente no más allá de 3,40 en el corto plazo. Ese parece ser el techo por lo menos por un tiempo, de acuerdo al consenso general de los comerciantes.
Sin embargo, la mayoría de los analistas cree que el peso iniciará finalmente la pérdida de valor de nuevo.Por un lado, la crisis financiera mundial está empezando a hundir sus dientes en la economía real. Ademas de esto, junto con la reacción negativa a la estatización de los fondo privados de jubilacion y el carácter imprevisible de las políticas económicas de Argentina, incitan a infundir temores acerca de la economia Argentina. Esto, a su vez, podrían seguir impulsando a los inversores ansiosos y al promedio de los argentinos a mantener el intercambio de sus pesos por dólares. Esto ayudara a que el Banco Central mantega la presion sobre el peso, obligandolo a utilizar mas y mas reservas.
Segun Goldman Sach:
“Esperamos que el peso argentino se deprecie por dos razones. En primer lugar, creemos que el gobierno buscará utilizar la débil política monetaria que utilizo durante los últimos seis años, eventualmente reduciendo sus intervenciones en el mercado cambiario para debilitar el peso gradualmente, en un esfuerzo por impulsar la competitividad y el crecimiento. En segundo lugar, la decisión del gobierno de aprovechar los fondos privados de pensiones ha erosionado la confianza en él, pero la llevó a los fondos de retiros en depósitos bancarios y también a una mayor demanda de dólares. A menos que se restablezca la confianza, esta ultima tendencia es probable que continúe, la cual larga conduce a una depreciación del peso. “
Ademas, Goldman considera que la disminución de peso va a ser de $3,50 en el plazo de tres meses, dentro de los seis $3,70 y $3,90 y dentro de un año.
Es difícil de saber con certeza el valor del peso dentro de tres meses, mucho menos dentro de un año. Pero hay que señalar que muchas - si no la mayoría - de las predicciones de la disminución del peso han sido inexactas en los últimos años. Sin embargo, dado el débil valor del real brasileño, la ralentización del crecimiento económico - entre ellos una posible recesión, y una serie de factores fiscales - incluyendo la disminución de los precios y el impacto de esto en los ingresos del gobierno - son buenas razones para pensar que el peso se depreciara en los próximos meses. Esto podría ser especialmente cierto si la inflación, que tiende a empeorar con un peso más débil, las subsiste aun como un problema.




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